Modelos sociales en Santo Domingo: hato ganadero, minifundio campesino, plantación azucarera, finca tabacalera

 


Por: Miguel Antonio Ortiz Pinales


El desarrollo de las clases sociales, se encuentra directamente relacionados con la evolución de los sectores económicos. En este contexto es fundamental señalar que los primeros habitantes de la isla no tenían modelos sociales establecidos, sino que vivían de la casa, la recolección y la pesca. Sin embargo, los españoles que llegaron a la isla si poseían unos modelos sociales y económicos bien establecidos, ya que los miembros de las embarcaciones de Colón provenían de diversos extractos sociales. Por esta razón, el objetivo de este informe de investigación es describir los principales modelos sociales de la isla de Santo Domingo.

Partiendo de este argumento, se podría decir que los modelos sociales son fundamentales, ya que permiten el dinamismo social. Es decir, la creación de las clases sociales. A pesar de que los aborígenes no tenían clases sociales como los españoles si existían distinciones entre los indígenas. De acuerdo con los historiadores, los primeros habitantes de la isla, se encontraban en la etapa del neolítico superior, donde no había clases sociales, ya que no existía aún la propiedad privada. Es decir, que aún estaba en vigor  la propiedad comunal (Bosch, 1981).

Por el proceso de monopolización, los modelos económicos de la isla fueron cambiando. Uno de los primeros sistemas económicos fue la producción azucarera, porque los nativos que extraían el oro fueron muriendo por las enfermedades, maltratos y duros trabajos a los que estos eran sometidos. Por ello, los españoles se vieron en la necesidad de traer esclavos del continente africano.

La industria azucarera cayó en decadencia en la segunda mitad del siglo XVI por una serie de factores externos, entre ellos se puede mencionar, las rivalidades entre España y otras naciones. Por las disposiciones del rey Felipe II la isla quedó sin su principal fuente de ingreso. Esto provocó que los españoles de la isla emigraran hacia otros países de América.

Para finales del siglo XVI el hato ganadero se convirtió en la principal actividad económica de La Española. Sin embargo, la comercialización de azúcar no desapareció del todo, ya que se hacía a pequeña escala. A pesar del desarrollo económico de la isla había familias que vivían en extrema pobreza. Aunque, en Santo Domingo vivía una oligarquía formada por algunas familias que se dedicaban a las actividades ilícitas (Martínez, 1995).

Otro modelo social que es necesario mencionar es el minifundio campesino, este surge como un método de subsistencia opuesto al hato ganadero. Cabe señalar que este modelo fue “impuesto por Petion en Haití y en el este de la isla a fin de contar con tierra para repartir entre sus soldados y seguidores” (Ferran, 2017). Según los investigadores, la cosecha de los minifundios campesinos era:

Para el consumo familiar y sólo un posible y minoritario excedente se destinaba a intercambios en el mercado local. Sus diversiones, ritos, valores y costumbres no podían ser controlados ni por el Estado, ni por la Iglesia Católica, pues se trataba de una moral natural más que canónica. La solidaridad era familiar y local, no nacional. (Ferran, 2017)

Estos cambios sociales y económicos que siguieron a mediados del siglo XVI, siguieron en el siglo XIX, ya que la plantación azucarera de una forma u otra erradicó el modelo autónomo de los campesinos. Es decir, que los minifundios fueron desapareciendo frente al capitalismo salvaje. Se podría decir que: “la economía campesina de trueque casual y sin dinero, pero llena de artimañas y enemiga de reglas generales, perdió terreno ante el avance de la propiedad privada de la tierra y la medida monetaria” (Ferran, 2017).

Junto a la plantación azucarera se consolidó otro modelo social conocido como la finca tabacalera que no seguía los mismos dogmas ideológicos del modelo anterior. Se podría decir que este modelo es una variante del minifundio campesino, ya que:

Cada  cosechero era un productor minifundista en posesión de su tierra y de un producto destinado al mercado local (el andullo) y al de exportación (la hoja de tabaco negro), es decir, no dependía de los terrenos comuneros y tampoco sembraba para el autoconsumo familiar.

Este modelo social dinamizaba la economía regional, ya que el campesino era dueño de su tierra y su producto. Esto se debía a su producción de forma minifundista, que no se basaba en siembra de grandes extensiones de tierra. En definitiva, estos modelos sociales no solo marcan el inicio de la clase social, sino que son el hito de la identidad nacional. Porque estos modelos de producción los hacen únicos y diferentes.


Fuentes

Bosch, J. (1981). Composición Social Dominicana Historia e Interpretación. Alfa y Omega.

Ferran, F. (7 de 11 de 2017). Modelos sociales del siglo XIX dominicano. Acento , págs. https://acento.com.do/opinion/modelos-sociales-del-siglo-xix-dominicano-8506710.html.

Martínez, J. (1995). Manual de Historia Dominicana. Secretaria de Estado de Educación Bellas Artes y Cultos.

 

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